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sábado, 26 de abril de 2014

ANTOLOGÍA MÍNIMA DE JAIME QUEZADA, PRECEDIDA DE UN COMENTARIO SOBRE SU VIDA Y OBRA.


Por Jair Trujillo.








Jaime Quezada (1942), poeta, ensayista y crítico literario chileno. Estudió Derecho y Literatura (Universidad de Concepción, sur de Chile). Tempranamente desarrolla una permanente labor creadora y una activa tarea literaria y cultural en su país. Es autor, entre otros libros, de Poemas de las cosas olvidadas (1965), Las palabras del fabulador (1968), Astrolabio (1976), Huerfanías (1985), Un viaje por Solentiname (1987), No liberto hombre (1991), Escritos Políticos (1994), Por un tiempo de arraigo (1998), Bendita mi lengua sea (2002), El año de la ira (2003), Adamita (2003), Llamadura (2004), Botánicas y astronomías (2009).

Jaime Quezada pertenece a la generación que surge a mediados de los años 60 (la que comienza sus actividades en el año 64 o 65). Sus inicios en la poesía tienen que ver con su vinculación a la Universidad de Concepción, espacio que aprovecha para fundar con otros poetas el grupo “Arúspice”, paralelo a este grupo, se forma en la Universidad Austral de Chile el grupo “Trilce” y en Arica, sede regional de la Universidad de Chile, surge el grupo “Tebaida”. Estos grupos “estudiantiles” permitieron que jóvenes de distintas disciplinas (carreras) se vincularan a la actividad literaria mediante el diálogo poético, como sucede con todos los grupos, canalizaron su trabajo en revistas. Hay que decir aquí que la “formación literaria” de estos jóvenes se da a través de “talleres literarios”, incluso en la actualidad, Jaime Quezada continúa vinculado a esta forma de transmitir la poesía, hoy por hoy es el Director del Taller de Poesía de la Fundación Pablo Neruda.

A los poetas relacionados con la Universidad de Concepción ―Millán, Lara, Floridor Pérez, Jaime Quezada―, les asignaron el rótulo de  “promoción emergente”. Sus rasgos más determinantes  están en que hacen una poesía contextualizada, esto es, asociada a circunstancias espaciales, sociales y vivenciales de la provincia. Aunque esto es sobre todo en los primeros libros de estos autores, más adelante, o por lo menos en el caso Quezada, toma otro rumbo con la llegada a Santiago. A esta poesía “local” y consciente de su círculo inmediato (humano y natural), se denominó también “larista” o poesía de los “lares”. Esta poesía recupera el espacio sureño, pero no desde un mero folclorismo, sino desde unas implicaciones mayores, como lo es el mito. Aunque la “emergencia” haya estado muy vinculada al “larismo”, se mantiene diferencias sustanciales (que no vamos a especificar por espacio).

Para Quezada fueron fundamentales las obras de los místicos españoles San Juan de la Cruz y Teresa de Ávila. Esto, junto a la lectura de Gabriela Mistral, lo acercan a una poesía religiosa de orientación cristiana, situando al poeta dentro de un carácter auto-sacrificial, donde aquel hace votos de pobreza y soledad. Según Iván Carrasco M, su obra Huerfanías (1985), además de señalar la madurez poética del autor, expone una idea concreta del artista (poeta) cercano a la noción de enclaustramiento y desamparo:

“Tengo miedo tengo miedo Padre
Y sobreviviré a las ruinas del templo
Tan sólo para ser aquel alguien
Que escribe en sus muros la palabra Desamparo”.

Para Iván Carrasco, Quezada es una suerte de profeta. El tono epigramático y apocalíptico, sumando la intertextualidad donde involucra con frecuencia frases bíblicas, reafirman su actitud profética, es decir, “se considera intermediario entre Dios y los hombres, depositario de una verdad revelada que se refiere tanto a la vida divina como a aspectos y sucesos de la vida terrena de la comunidad humana, actuales y futuros, relacionados con la primera”. (Huerfanías de J. Quezada: poesía apocalíptica, por Iván Carrasco M. En: Revista chilena de literatura).  

Quezada siempre ha mantenido su pasión por los estudios históricos, naturalistas y botánicos, lo que le ha llevado a recorrer el territorio chileno desde el Desierto hasta la Patagonia  y de la Cordillera de Los Andes al Océano Pacífico, acercándose a lo más nutricio del país natal. Quezada es de los pocos autores que mantiene un diálogo con las generaciones precedentes de su país, palabras que corrobora  Juan Armando Epple, quien le hizo una entrevista bastante recursiva, durante un viaje en automóvil por una carretera de Eugene (EE.UU). Quezada también es de los pocos (muchos) poetas chilenos que se quedan en su país durante el periodo de la dictadura, el cual, como es de esperarse, marca en muchos sentidos su obra. Al respecto de la dictadura, hay que decir que aquellos escritores que no tomaron el exilio (también llamados exiliados en su propio país), hicieron una obra particular por lo menos en la manera como decidieron “hablar” de la situación social y política, los que quisieron publicar y a la par pronunciarse al respecto, lo tuvieron que hacer de una manera velada, casi “camuflada” en elementos simbólicos.

Al hablar de las influencias en la obra de Quezada, además de los ya mencionados poetas místicos españoles, se encuentran algunos nombres (chilenos) como Gonzalo Rojas y Jorge Teillier (quien tuvo una activa participación en la publicación de su primer libro Poemas de las cosas olvidadas, en 1965),  y por supuesto poetas ampliamente reconocidos por todos como Pablo Neruda, Nicanor Parra, la propia Gabriela Mistral…a los cuales Quezada ha dedicado estudios teóricos.

A continuación una pequeña muestra de su poesía:



TEMPRANÍA

Yo era un niño sentado en una sillita de paja
                         en medio del jardín
Se reían de mi baba
Me tiraban piedras y manzanas
Devolvía yo las piedras
Y me comía las manzanas

Después fui un muchacho lleno de sueños
                                                        proféticos

Ahora me siento diariamente a la cabecera de la mesa
En una silla eléctrica
Pidiendo a gritos que me tiren
                                         piedras y manzanas.  



                          *         

                 

ASÍ DE COSAS DE ARRIBA COMO DE ABAJO

Parece que suena un teléfono en medio del campo
O un eco de montaña en la ciudad muerta:
Escucho clarito que alguien me llama por mi nombre
Subo al techo de una casa antigua
Y sólo quiebro tejas
A un árbol frutal de un patio vecino
Y tres veces un centinela pregunta quién vive
Al último peldaño de una escala telescópica
Y hay llamas como de incendio
A la terraza de un edificio de veinticinco pisos
Y una paloma está muerta si de esmog si de pólvora
Al punto más alto de la cordillera de Nahuelbuta
Y veo nubes puras nubes

No encuentro huella alguna
Tengo hambre
Tengo sed
Quiero por fin subir a un madero en un camino rural
Y el madero está ocupado por un hombre moribundo
No vuela un pájaro
Me siento más solo que nunca
No sé de veras qué hacer:
¿No me llamaba alguien hace un rato por mi nombre?
Formo corneta con mis manos
Saco pañuelos
Grito a todo pulmón mi santo y seña
                                       mi estatura mis brazos abiertos
Y me voy sin esperanza a un establo cercano

Hago fuego
Ordeño una vaca
Me siento a ras de suelo a beber un poco de leche
De mi barba cae un pelo (igual
           como cae de un ciruelo una hoja) a la jarra caliente
Y el pelo es en la leche un rayo de sol.



*



CULTIVA LA IDEA DE QUE EL MUNDO SE APAGA

Todos los animales han fenecido en este valle
El último aliento fue el mugido de un buey
También las aves los insectos los árboles las plantas
Ni una espora de hongo en este valle
                            a no ser la espora de hongo del esmog
Ni una drupa-melocotón
Ni un aquenio capaz de dar origen a una hoja de lechuga

(Cultiva la idea de que el mundo se apaga
Y que los planetas
Son fieras domesticadas en la selva de los ojos)

La araña del leño seco recién fecunda e insaciable
                            devorando al macho entre sus patas
El canto de motosierra del pájaro del monte
     llamando al pájaro hembra a su lecho de ramas nupciales
La ranita de Darwin saliendo del vientre de su rana madre
               y entrando a la boca marsupial de su padre
                  hasta el mes de saltar por sí misma al charco
Y en los nidos de cañas y totoras huevos color cielo
                                      de verano de los patos palustres

Pura naturaleza ficción sin embargo
Puro recuerdo e imagen a lo National geographic
                                      
                                          en los archivos de la televisión
Puro afiche publicitario de jornadas agronómicas

Cultiva la idea de que el mundo se apaga:
Las flores del peral eran en corimbo
Las del avellano amentosas
Umbelíferas las del hinojo al igual que la cicuta
Cuán verde era mi valle
                                     ¡mirad los lirios que fueron!
Y yo hombre mortal lloro en este monte sin sombra de olivos
                                                      como simple mortal
Salid de mí con duelo lágrimas corriendo
Aunque de nada sirven mis lágrimas en esta tierra seca
Si hasta el cielo se cae ahora a pedazos

(Cultiva la idea de que el mundo se apaga
Y que los planetas
Son fieras domesticadas en la selva de los ojos)

Todos los animales han fenecido en este valle
El último aliento fue el mugido de un buey
También las aves los insectos los árboles las plantas
El no huevo el no zigoto la no semilla

Veo pasar el cadáver de mi hermano
Sin una flor.



                           *


ME PINCHÉ UN DEDO CON UN TENEDOR

Me pinché un dedo con un tenedor
Un dedo de mi mano se supone
Involuntariamente pinché la carne viva: la mía
Todo pulgar como dedal rojo mi dedo
Sobre este plato limpio de lentejas
                                          blanco de loza
Sólo una mancha: agua mi sangre en este plato

Me pinché un dedo de mi mano con un tenedor
¡Dónde diablos soledad está mi servilleta!  



                               *



DESAMPARO

Mi corazón golpea la puerta de mi claustro
Cerrada bajo siete sellos
Bajo siete plagas bajo siete tentaciones:
        libra a mí d’esta prisión do yago
Y palidez de ayuno tengo en cuerpo entero
Y sobre mí fijaré mis ojos
Y yo soy mi pecado mi pantera mi bestia fiera
Y no puedo dormirme
Aunque repita de memoria salmos pasados de moda
Que mañana sin embargo serán cantados con música de jazz
       en arameo y mayaquiché y antiguo verso
Con música electrónica de 120 decibeles
Y en toda lengua: canción rock canción quechua
Y hoja por hoja y labio por labio
Serán cantados sin engaño en los retretes
En los urinarios públicos
En el gran baño turco de la ciudad en tinieblas
Y mi corazón y mi claustro pasarán
Y el cielo y la tierra y mi caballo de infancia
Y alabado será mi nombre
Que tuvo culpa de amor y no de guerra
Pecado de paraíso terrenal y no de mal ladrón

Tengo miedo tengo miedo Padre
Y sobreviviré a las ruinas del templo
Tan sólo para ser aquel alguien
Que escribe en sus muros la palabra Desamparo.



                              *       

                      

EL AMOR SE BURLA DEL FIN DEL MUNDO

Ahora que la joven Edith Piaf canta
                                         una vieja canción de amor
Pienso en un viaje
                que realizaré en un siglo venidero
Cuando toda la tierra sea de seguro esa canción
Y nadie ya me recuerde ni siquiera me busque

El día de ese siglo
          los claustros a la par que los burdeles
          las metrópolis al igual que las aldeas
Serán consumidas por esa canción de amor
Y yo andaré a la manera del pecado original
Burlándome del fin del mundo
Porque sólo el amor (en una canción de Edith Piaf)
                        puede burlarse del fin del mundo.



                         *



TABLA DE ASTRONOMÍA O PEQUEÑA HISTORIA CHILENA DEL COMETA HALLEY

En el verano de 1910 el cometa Halley
                     apareció en los cielos de Chile
Ese mismo año murió el presidente Pedro Montt
En 1758 hubo una lluvia de aerolitos
Y piedras de fuego quemaron los muchos bosques
                                                del verde territorio
También una sequía en 1834
Y una plaga de ratas y ratones asoló campos y graneros
          al igual que en le verano de 1986
Sólo que ahora incluyendo cárceles secretas
        cuarteles estadios de fútbol conventos y ciudades
(Y la muerte del presidente)

En el año de 2062 el cometa Halley
         aparecerá otra vez en los cielos de Chile
Para entonces yo Jaime Quezada
                       sobreviviente chozno de tanta historia
Estaré a la sombra de una nube atómica
Rascándome con una teja en medio de la ceniza
O muy sentado en una mecedora silla de neutrones
A sombra de un nuevo manzano en flor
Recordando la infancia de mi padre
Cuando se hacía retratar bajando de un caballo en 1910.



                             *



 YO JUAN LLAMADO DE LA CRUZ

En los campos de la prisión de Toledo
Yo Juan llamado de la Cruz
Me pasé los días dando de comer hierbas a los asnos
(Si los asnos rechazaban las hierbas
           era señal de hierbas venenosas)
No me daban siquiera un plato de lentejas
Tan flaco estaba que caminaba por el aire
Tocaba a Dios con los pies y con las manos
Comía sólo las hierbas que los asnos comían
Y no era ningún asno
Aunque me encerraban como un asno en una celda
A latigazo limpio echando afuera mis demonios:
Nada y nada hasta dar un pellejo y otro por mi Amado
Rebelde desobediente contumaz me gritaban
                                    mis guardianes únicos demonios

No pudieron aplicarme la ley de la fuga
(Que muchas ganas al parecer tenían)
Yo mismo me fugué por mis propios medios de la cárcel
Sin traje de soldado sin traje de travestista
Con mi pobre sayal de arpillera de Almodóvar del Campo
Y como caminaba por el aire no dejé huella alguna
A no ser mi amor de Dios flotando en ese aire.



                               *



SOLITARIO

Alguien toca los vidrios de la ventana
Yo estoy desnudo escribiendo una carta
A un amigo muerto hace un montón de años
Me asomo a la ventana y no hay nadie
Sólo un gato camina por el muro vecino
Debe ser el viento digo
Vuelvo a sentarme a la máquina
Alguien ha borrado lo que yo había escrito
Se nota claramente que lo han borrado
Quién diablos ha hecho esto
Abro el closet
Busco debajo de la cama
Muevo la mesa
Debo estar viendo visiones
Hace tres días que no como
Empiezo de nuevo a escribir la carta
Le cuento lo difícil que está la vida
Que sería bueno pensar en un viaje
Ahora mueven la puerta
Alguien da golpes con la aldaba
Pregunto que quién es
Nadie responde
Mi cuerpo se pone carne de gallina
Disimulo tener valor y abro la puerta
Adelante digo bondadosamente
No entra nadie
Debo estar loco
Estoy perdiendo el juicio
Me hace falta una mujer
Haré pedazos esta carta
Retiro el papel de la máquina
Apago la luz
Dudo si masturbarme o rezar
En ese momento me acuerdo de una película en la T.V.
Enciendo el televisor
Mañana escribiré la carta.



*


                                 
DATOS POCO DIVULGADOS PARA UN AUTORRETRATO

Me reconoceréis por mi cara de monje cartujo –no cartucho- leyendo salmos pasados de moda que mañana, sin embargo, serán cantados con música de jazz en los retretes, en los urinarios públicos, en el gran baño turco de la ciudad en tinieblas. Un pintor maya y ciego me hizo un retrato a pluma alzada en plena plaza pública de Copán (150 centavos de quetzal). Me puso unos ojos que no eran los míos sino los que habían sido suyos en otros siglos.

Mi rostro define mis oficios y cambia según el pronóstico del tiempo (que detecto por el temblor de mis bigotes de conejo): Bibliófilo. Historiador chileno del cometa Halley. Andinista (mi nombre está a 2.985 metros en el cráter-bitácora del volcán Antuco: sol de agua en mapuche). Coleccionista de tiovivos. Herbolario, botánico, micólogo: Me pasé años buscando la amanita muscaria hasta que di con ella en los bosques lluviosos de Valdivia (Chile). Astrólogo (la carta del vagabundo me viene bien).Y astrónomo por observación. El cielo y la tierra son mis dos puntos cardinales, más el centro, es decir, lo umbilical. Con un telescopio imaginario me comunico cada noche con un Astro imaginario: Dios. 

Acostumbro acodarme en la mesa del comedor, afirmando la barbilla en el puño de mi mano. Un arco tenso redondea como aureola mi cabeza. Las más de las veces, soy el que soy: rara avis en la poesía chilena. Ornitólogo de mí mismo, pájaro de cuentas.



La Florida (en Santiago de Chile), abril  y 2011.


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